1. Primero
debe identificar al sujeto para quién va dirigida la sonrisa y asegúrese de que
este note su presencia.
2. Así
usted ya tenga presente que la persona está cerca, continúe con sus actividades
y actúe con naturalidad.
3. Si
aquel a quien usted está evitando, no se percata de su presencia; le tengo una
noticia: ¡felicitaciones! Se acaba de librar de ella.
Nota: En el
caso de que el sujeto lo reconozca, siga leyendo el manual.
4. A
medida que el personaje se va acercando a usted, vaya curvando ligeramente sus
labios.
5. Cuando
se sienta preparado, gire su rostro en dirección a este sujeto (manteniendo la
sonrisa leve) y mueva su cabeza de arriba hacia abajo una sola vez.
6. Si
desea, puede añadir un ¡hola!, para que su saludo parezca más real.
7. Finalmente,
puede girar su rostro hacia dónde lo tenía inicialmente y continuar con lo que
estaba haciendo.
Este manual me acuerda a varios compañeros (me río). ¡Buen trabajo!
ResponderEliminarLo tendré en la cuenta para próximas ocasiones donde la hipocresía se confunde con la cordialidad. Por lo general, llego hasta el punto tres, debido a que me fascina evitar a algunas personas (y creo que ya soy un experto).
Sugerencia: el 'quién' del primer punto y el 'dónde' del número 7 no llevan tilde, pues en este caso no cumplen funciones interrogativas ni exclamativas.