jueves, 22 de septiembre de 2016

LLUVIA SIN VERBOS



Una tarde con nubes oscuras,
y gotas de lluvia bajo estas.
Personas con cara de aguafiestas
detenidos por sus vestiduras.

Paraguas y abrigos por las calles
de todos los colores y tamaños,
algunos con muchos detalles
y otros un poco extraños.

Alejado de la multitud apresurada,
un hombre con una tormenta en sus ojos.
Papel y lápiz empuñados
sobre la carta a un ser amado.

Un alma perdida en unas gotas,
en palabras contenidas por años,
suplicios de un hombre por cariño no correspondido
sobre unas notas jamás leídas.


domingo, 18 de septiembre de 2016

AMOR Y AMISTAD


Sábado, 17 de septiembre 2016 (Día de amor y amistad)


¿Qué tiene de diferente este día al resto de los días? Se preguntaba Lucho recién amanecía. ¿Acaso hoy es el día en el que me reencontraré con el amor de mi vida? ¡Qué va! Ella ya debe ser feliz en otros brazos, mientras yo, sigo acá vendiendo estas flores que para muchos son alegría y reflejo de amor, "ñi-ñi-ñi" ¡Que cursilería por Dios! Se decía a sí mismo mientras ponía un pie en el suelo.

Mientras se preparaba un café, recordaba todas las tardes felices que vivió junto a su amada. Aquellos años en los que su familia apenas crecía y el amor aún les acariciaba la piel en las noches. ¡Carajo! por qué la vida debe ser tan instantánea, ¿por qué no me estrellé antes de que todo simplemente se esfumara? Se daba golpes de pecho al pensar que fue su culpa estar ahí, en un ranchito del barrio Niquitao mientras su amada gozaba, al fin, de un hombre que le daba su lugar y la tenía como prioridad, no como el al que el alcohol le ocupaba todos los puestos en la vida, primero el alcohol, segundo el alcohol, tercero, cuarto y así.

Se organizó y cogió las flores que había dejado en un balde con agua la noche anterior, ¡Vaya dicha la mía pasar amor y amistad vendiendo artículos que enamoran, sintiéndome tan vacío por dentro! Este lucho sí que tenía talento para lamentarse.


Once y catorce de la mañana.           


Ya llevaba Lucho unas cuantas horas de sol bajo el semáforo de la 65 con San Juan, no llevaba ni la mitad de las flores y no entendía cómo podía ser que en el día de mayor demanda, nadie quisiera comprar florecitas.  Dieron las tres y las cuatro de la tarde y nada, lo único que lo visita son esas ganas tan fuertes de comer por que en todo el día no había probado bocado alguno.

Un muy amigo le compartió de la torta de carne que se había conseguido pidiendo en la calle. "Mi Dios se lo pague mijito, andaba pero bien hambreado. Definitivamente esto del amor no es lo mío ni siquiera para relacionarlo con las ventas.

Seis y cuarto. Ya casi termina con las flores, pero el sol ha hecho de las suyas con la piel de su rostro. Tiene aspecto de camarón y hasta se ríe porque detesta los colores del amor y justamente su cara es color rojo corazones ¡Que cacharro!

Ya tenía la intención de retornar a su rancho cuando a lo lejos divisó una muy vieja amiga. Por fin algo bueno me pasa el día de hoy.  ¡Claudia, Claudia! ella volteó y al verlo pegó un brinco. No se sabía cuál de los dos se alegraba más al ver al otro. A Lucho sólo le quedaba una o dos flores y no la pensó dos veces antes de decidir regalárselas a su amiga de toda la vida, ella se sonrojó y se alegró de que el destino volviera a juntarlos, conversaron toda la noche y caminaron por lugares que antes solían recorrer, se tomaron de las manos y con una mirada se contaron todo lo que en los años de ausencia no pudieron decirse.

¡Que cosas las de la vida! Con esa noche Lucho pudo comprender que los errores de la vida no son para lamentarse eternamente y que cada día la vida ofrece alternativas para ver el valor reflejado en cosas sencillas, que el amor no siempre es lo más importante si se deja a un lado la amistad.

viernes, 16 de septiembre de 2016

ÉL



Es de cabello rizado, cabello corto, rostro ovalado, ojos redondos, ojos marrón, cejas pobladas, pestañas pequeñas, lentes cuadrados, nariz respingada, orejas delgadas y medianas, mentón pronunciado, mejillas no muy redondas, barba poblada, cuello largo, hombros anchos, brazos largos y delgados, manos grandes, uñas cortas, cuerpo atlético, caderas delgadas, piernas largas, color de piel trigueño, estatura media, pies grandes, pantorrillas hinchadas, muslos marcados, abdomen fuerte, aretes en ambas orejas, tatuajes en la espalda. 


Texto: descriptivo.



domingo, 11 de septiembre de 2016

MANUAL PARA SALUDAR A ALGUIEN QUE NO TE AGRADA

           
1.       Primero debe identificar al sujeto para quién va dirigida la sonrisa y asegúrese de que este note su presencia.

2.       Así usted ya tenga presente que la persona está cerca, continúe con sus actividades y actúe con naturalidad.

3.       Si aquel a quien usted está evitando, no se percata de su presencia; le tengo una noticia: ¡felicitaciones! Se acaba de librar de ella.

Nota: En el caso de que el sujeto lo reconozca, siga leyendo el manual.

4.       A medida que el personaje se va acercando a usted, vaya curvando ligeramente sus labios.

5.       Cuando se sienta preparado, gire su rostro en dirección a este sujeto (manteniendo la sonrisa leve) y mueva su cabeza de arriba hacia abajo una sola vez.

6.       Si desea, puede añadir un ¡hola!, para que su saludo parezca más real.


7.       Finalmente, puede girar su rostro hacia dónde lo tenía inicialmente y continuar con lo que estaba haciendo.

domingo, 4 de septiembre de 2016

UN

Un autobús lleno   

Una tarde calurosa

Un pasajero empujado

Un pasajero molesto

Un pasajero desesperado 
  
Una silla vacía esperándolo

Unas horas más tarde

Un hombre conocido

Un compañero a su lado

Un hombre sin un botón en su abrigo
   

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

lunes, 22 de agosto de 2016

LUNA



Hoy es lunes. Los lunes tienden a ser aburridos, fríos, solos, vacíos. ¿Por qué no es miércoles? Los miércoles por ejemplo son como esperanzadores, dan la idea de que no todo se ha acabado, pero que además ya casi finaliza. Es como si dijera aún hay tiempo, pero corre. Pero, son mejores los viernes ¡Por supuesto! los viernes nada importa, es el mejor reflejo de la libertad.

Pero para ser un lunes las cosas no van tan mal. Son las seis de la tarde y ya puedo ver la luna a lo lejos, grande, blancuzca, coqueta y picarona. Ella sabe que tiene un efecto en mi. Tal parece que aunque no hay nadie a mi alrededor no estaré tan sola después de todo.


Ella es perfecta, es grande, pero cuando quiere es pequeña, puede ser gorda o flaca y cualquiera de sus facetas le queda excelente. Con cualquiera de sus formas me inspira. Pero hoy esta llena, redonda y vistosa. ¿Qué le pasará que está amarilla? Usualmente es blanco yeso, pero hoy no, hoy es amarilla.


¿Qué podría pasarle? ¿Estará triste? ¿Se sentirá sola? Ojalá pudiera verme y que sintiera lo mismo que siento yo cuando la miro, paz.

No sé si pueda oírme, son las 12:08 de la madrugada pero quiero hablar con ella. Quiero decirle que es ella quien me brinda paz, que ella me inspira, me hace pensar y reflexionar.  Para ir a la fija le escribiré y luego quemaré el papel donde lo haga. Tal vez si las letras se hacen humo, puedan llegar hasta ella por efectos naturales.

¿Cómo se supone que empiece a escribirle?

Empezaré diciéndole que me encanta cuando me coquetea escondiéndose tras una nube, continuaré contándole que debido a ella me gusta el vodka, que no me pregunte por qué pero que su presencia me despierta las ganas de beber, le diré también que sueño con su aroma, aroma como a menta o a vainilla si mi estado de ánimo es más romántico. ¿Y si le escribo que me encantaría tocarla? ojalá no lo malinterprete, pero en serio me gustaría sentirla entre mis dedos, algo así como algodón, como lana, como suave, como terso.

Le escribiré una y otra vez, tal vez hasta que muera, o hasta que me responda, lo que suceda primero.


lunes, 8 de agosto de 2016

CÓMO PERLAS



Hubo días en los que la ausencia se sentía más latente, era tanta que hasta se podía cortar con cuchillo. Los pasillos estaban más solos que de costumbre aquí en el asilo Nazareth, los viejitos se sientan tardes enteras a mirar para el páramo porque no hay quien acompañe sus tardes.

¿Cómo es posible que personas que se encargaron de dar vida y criar personas de bien estén ahora sumidos en la soledad de un lugar como estos? que sus familias no separen un tiempo para visitarlos y mínimamente hablarles. La soledad y la tristeza es algo que brota por los ojos, que corre mejillas abajo una vez cada semana. Los domingos usualmente.

En estos días, algunas veces al mes viene Albita, la generadora de sonrisas. Ella, con sus 30 minutos por ocasión roba sonrisas que no tienen ningún precio. Novelas románticas, las favoritas de doña Gloria, historias de acción, el eterno amor de don Jaime, Ciencia y Filosofía, lo más interesante para don Luis y don Antonio. Son muchas las opciones que hay para la lectura dominical.

Todos se reúnen en la sala de conservatorios, sentados todos en mesa redonda Albita empieza la lectura, Acción, ese fue el tema elegido, todos escuchan expectantes por lo que pasará. Unos se ajustan los lentes, otros los audífonos y otros se quedan dormidos debido al efecto de las pastillas y medicamentos.


Cuando finaliza la historia todos aplauden, sonríen de oreja a oreja con esos dientes que parecen perlas, por escasos, pero también por brillantes y genuinos que emanan además de sinceridad, agradecimiento puro.


No sólo lecturas son los medios que utiliza Albita para atentar contra la tristeza de estas personas, también interrumpe la monotonía por medio de baile, mímica, canto y culinaria. 30 minutos no son mucho pero hacen gran diferencia en las personas que requieren de compañía. 

Cambiar lagrimas por sonrisas, que mejor manera de pasar los días. Piensa Albita. Darle un motivo de alegría a aquellos que nos dieron más que la vida.

domingo, 7 de agosto de 2016

UN MINUTO


Una tarde en el barrio Castilla, entre las calles 94 y 95, se veía una señora esperando a que alguien se acercara para hablar así sea por un minuto, muchos la ven y se alejan, otros simplemente pasan de largo y deciden no prestar atención a sus palabras, y aunque ella a todos se acerca, hacen caso omiso a quien se les acerca y de forma amable o muy grosera rechazan la información que ella tiene en sus manos.

Pero ella a todos se acerca con la misma sonrisa en su rostro, una sonrisa que evidencia el paso de los años, que aunque de esos 32 dientes sólo se ven los colmillos y una que otra muela, ella sigue sonriendo como si tuviera 20 años. Las canas ya cubren la mayoría de su cabellera, y las sostiene con una "moña" negra que repetidas veces acomoda para que se quede en su lugar; lleva puesta una blusa a rayas y de colores fuertes que cubre sus brazos y llega hasta su cintura; bajo esta tiene una falda café que cubre sus piernas casi hasta los tobillos y utiliza unos zapatos negros que combinan con su collar y su brazalete.En su brazo izquierdo sostiene una bolsa amarilla llena de lo que parecen unos folletos y en su brazo derecho, sobre su cuerpo, un bolso con los mismos colores de su blusa.

Al parecer nadie tiene un minuto para hablar, nadie se toma un minuto para prestar atención, ese minuto que tardará la señora en entregar su "folleto" y hablar sobre este, porque lo gracioso es que aunque todos tienen un reloj, nadie tiene tiempo para escuchar, pero sí lo tienen para hablar.

domingo, 31 de julio de 2016

SALSA Y TIMBAL


Como algunos saben una de mis pasiones es escuchar salsa y me encanta disfrutar de esos momentos en que puedo sentirla.

Hace un mes me hicieron un regalo, y aunque para muchos sólo era una boleta de un concierto, para mi no era cualquier regalo. La persona que lo hizo entiende, y aunque no comparte, mi pasión por la salsa, por esa mezcla de guaguancó, son cubano, bolero y quizá otros ritmos que ni conozco.

Contaba los días y con cada uno crecía la emoción de saber que podía ver nuevamente (como por novena vez) a uno de esos clásicos de la salsa, el "blanco que canta como negro", ese hombre que pinta con su música y que se caracteriza por su elegancia a la hora de interpretar su propio estilo.

Así que al ritmo de la clave quiero describir un poco como fue ese día


Sábado 30 de julio, 5:00 pm, centro de eventos La Macarena

Aunque ya se encontraban algunas personas en la fila, no eran muchas las que me alejaban de la entrada. Me ubiqué en la entrada que me correspondía y cómo las otras, mal contadas, veinte personas en la fila también estaba esperando impaciente a que el reloj marcara las 6:00 pm; pasaban los minutos y mientras se acercaba la hora de entrada, sentía que en cada uno se iba formando una sonrisa, cada uno se hacía su ambiente y se imaginaban bailando y gozando al ritmo de una "montaña rusa" de canciones, o no sé si sólo era yo que estaba muy emocionada.

En el momento en que empezó a oscurecer se abrieron las puertas, cada quien esperaba su turno y aquellos encargados de recibir las boletas se apresuraban, pues contamos con "mala suerte" y la lluvia no tardó en aparecer. En el momento en que me acerqué para que revisaran mi boleta, intenté actuar como una persona civilizada, pero se me hizo un poco difícil, pues sólo podía pensar en dos cosas: la persona que me acompañaba, por alguna razón había decidido entrar comida en partes que no debían ser requisadas; y estaba a punto de presenciar un espectáculo único a cargo del hombre de la "mala suerte".

Se me hace muy complejo describir lo que siento cada vez que veo a este hombre comerse el escenario, gozar y bailar cada una de sus canciones con la misma energía, hacer que con sus clásicos personas de todas las épocas y clases sociales se reúnan en torno a la salsa y hacernos saber, seguramente a los amantes de la salsa, que no será "La última rumba" que nos vamos a disfrutar con su música. Porque como escuché una vez: "la salsa nació en Nueva York, la cantan los puertorriqueños y la bailan los colombianos"