lunes, 22 de agosto de 2016

LUNA



Hoy es lunes. Los lunes tienden a ser aburridos, fríos, solos, vacíos. ¿Por qué no es miércoles? Los miércoles por ejemplo son como esperanzadores, dan la idea de que no todo se ha acabado, pero que además ya casi finaliza. Es como si dijera aún hay tiempo, pero corre. Pero, son mejores los viernes ¡Por supuesto! los viernes nada importa, es el mejor reflejo de la libertad.

Pero para ser un lunes las cosas no van tan mal. Son las seis de la tarde y ya puedo ver la luna a lo lejos, grande, blancuzca, coqueta y picarona. Ella sabe que tiene un efecto en mi. Tal parece que aunque no hay nadie a mi alrededor no estaré tan sola después de todo.


Ella es perfecta, es grande, pero cuando quiere es pequeña, puede ser gorda o flaca y cualquiera de sus facetas le queda excelente. Con cualquiera de sus formas me inspira. Pero hoy esta llena, redonda y vistosa. ¿Qué le pasará que está amarilla? Usualmente es blanco yeso, pero hoy no, hoy es amarilla.


¿Qué podría pasarle? ¿Estará triste? ¿Se sentirá sola? Ojalá pudiera verme y que sintiera lo mismo que siento yo cuando la miro, paz.

No sé si pueda oírme, son las 12:08 de la madrugada pero quiero hablar con ella. Quiero decirle que es ella quien me brinda paz, que ella me inspira, me hace pensar y reflexionar.  Para ir a la fija le escribiré y luego quemaré el papel donde lo haga. Tal vez si las letras se hacen humo, puedan llegar hasta ella por efectos naturales.

¿Cómo se supone que empiece a escribirle?

Empezaré diciéndole que me encanta cuando me coquetea escondiéndose tras una nube, continuaré contándole que debido a ella me gusta el vodka, que no me pregunte por qué pero que su presencia me despierta las ganas de beber, le diré también que sueño con su aroma, aroma como a menta o a vainilla si mi estado de ánimo es más romántico. ¿Y si le escribo que me encantaría tocarla? ojalá no lo malinterprete, pero en serio me gustaría sentirla entre mis dedos, algo así como algodón, como lana, como suave, como terso.

Le escribiré una y otra vez, tal vez hasta que muera, o hasta que me responda, lo que suceda primero.


1 comentario:

  1. La luna ha sido uno de mis amores platónicos, aunque con diferencia de los terrenales, confío más en tener un romance con su majestuosa presencia, pues tendrá muchos amantes, pero no me defraudará, no les dirá cuánto les quiere, ya ellos lo inventarán o supondrán, y eso me reconforta. La luna siempre ha sido digna de admirar, yo lo he hecho desde los 9 años, cuando creía que me perseguía. Ahora soy yo quien la persigue, solo quisiera vivir más cerca de ella...

    ResponderEliminar